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Meditación del día

¡Su tribulación; instrumento de consuelo para otros!

Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolaciónel cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios.

                                                                              2a Corintios 1:3-4

¿Cómo es posible que su dolor, su aflicción y prueba, siendo en sí mismas tan dolorosas y devastadoras puedan llegar a ser el mejor camino para exhortar, fortalecer, animar, dar ayuda o confort a otros que se hallan en medio de terribles y agónicas pruebas?

En un artículo del pastor John Piper titulado «no desperdicies tu cáncer “que escribió la noche anterior a ser operado por un cáncer dio 10 consejos para que la peor de sus circunstancias redunde en glorificar a Dios y usted ser beneficiado. Solo mencionaré dos:  la primera «Usted desperdiciará su cáncer cuando no crea que esto fue planeado por Dios» y la segunda «Usted desperdiciará su cáncer cuando crea que él es una maldición, y no una bendición«.

La primera vez que leí la porción bíblica de nuestra meditación de hoy me hallaba en una de las peores pruebas de mi vida (todos tenemos una que mencionar) pero fue como un rayo de luz que de manera «apacible» penetrara la oscuridad extrema (en ese momento) de mi alma. ¿Todo esto viene de Dios? (me dije). Más aún, (pensé) ¿todo esto viene de Dios para beneficiarme? La respuesta en la Escritura va más allá, una especie de voz, dulce y exhortativa a la vez sonó en mi mente como si me dijera: Tu problema Manuel es que siempre estás pensando en ti, y no en mi Gloria y en beneficiar a los demás.

Mirar a Cristo siempre es la respuesta a nuestras incógnitas, particularmente en medio del dolor. Isaías dice que «por su llaga fuimos nosotros curados» Su aflicción, predeterminada por Dios, tuvo en propósito de hacerlo instrumento de salvación. Su dolor, nuestro gozo. Fue Jesús quien «se hizo pobre para que nosotros fuéramos enriquecidos» Fue Él mismo quien dijo «De cierto, de cierto os digo, que, si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto«. Así funciona la economía de Dios.

Pablo dijo: «Ahora me gozo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia;» Lo entendió correctamente, como apóstol fue uno de los más sufridos y quien llevó siempre «un aguijón en su carne» del que Dios nunca le libró, más el apóstol entendió que todo esto buscaba convertir su tribulación en un instrumento de consuelo para otros.

La palabra clave de hoy es paraklesis (consolación) que viene de paraklétos (consolador, ayudador) uno de los nombres del Espíritu Santo. En otras palabras El Espíritu que mora en cada creyente le consuela y a la vez le fortalece de tal manera que, quien padece, se convierte en su divino instrumento para darle vigor y firmeza en la fe a los hermanos y aún los no creen  lleguen a glorificar a Dios; ese fue el caso de Nabucodonodsor cuando en medio del horno de fuego ( la prueba) a dónde había enviado a los tres amigos de Daniel vio una cuarta persona que impidió que el fuego ( de la prueba) los consumiera «Entonces Nabucodonosor dijo: Bendito sea el Dios de ellos, de Sadrac, Mesac y Abed-nego, que envió su ángel y libró a sus siervos que confiaron en él,»

No sé en qué tipo de tribulación se halle Usted, pero recuerde Dios quiere hacer SU TRIBULACIÓN UN INSTRUMENTO DE CONSUELO PARA OTROS. Amen, amen, amen.

 

 

 

 

Una respuesta a «¡Su tribulación; instrumento de consuelo para otros!»

Gracias pastor por su meditaciones diarias!! Y que Dios nos permita entender y ver más allá de nosotros mismos, para lograr ser instrumentos en sus manos para Su Gloria!!

Fraternal abrazo!!

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