Por su lealtad al pacto no hemos sido destruidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad. Mi porción es Jehová, dijo mi alma; por tanto, en él esperaré
Lamentaciones 3.22-24
La lealtad es una virtud asociada con la fidelidad de Dios, si bien algunos afirman que son una misma cosa. La lealtad es definida como «Sentimiento de respeto y fidelidad a los propios principios morales, a los compromisos establecidos o hacia alguien«.
Nuestro pasaje bíblico fue escrito por Jeremías, apodado por muchos el profeta llorón, en razón a que su oficio profético lo desarrolló en medio de la más terrible resistencia y persecución de parte de los destinatarios de su profecía de juicio, destrucción y cautiverio. Lamentaciones contiene reacciones de pesar por la destrucción de Jerusalén y su templo alrededor de 586 a. de J.C., lo cual ocurrió durante la vida de Jeremías quien se auto describe de esta manera «Yo soy el hombre que ha visto aflicción bajo el látigo de su enojo»
La primera palabra traducida como misericordia es kheh’-sed que traduce «lealtad al pacto» Así que podríamos leer «Por tu lealtad al pacto no hemos sido consumidos«. El profeta, en medio de semejante juicio divino sobre su nación, y sus desgarradoras lamentaciones es que pronuncia estas palabras que esencialmente describen este aspecto tan Glorioso de nuestro salvador su inmutable fidelidad por la que permanece leal a sus promesas a pesar de nuestra constante infidelidad hacia Él. A pesar de estar bajo la vara de Dios, siendo disciplinado, hay esperanza basada en el carácter de Dios, Dios a Isaías se lo dice en estas palabras: «Con un poco de ira escondí mi rostro de ti por un momento; pero con misericordia eterna tendré compasión de ti, dijo Jehová tu Redentor»
Jeremías da una segunda razón para esta afirmación «porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana;».Una vez Dios introduce al pecador en su pacto de Gracia, si bien lo castiga por su rebelión, no lo destruirá, sino que lo restaurara «porque su misericordia es para siempre«.Lo traerá al arrepentimiento cuantas veces sea necesario. Escucha hoy al salmista cantar «Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; No dejará para siempre caído al justo.«
Bajo esta perspectiva Jeremías nos lleva a poner siempre nuestra esperanza en la «grandiosa fidelidad divina» y no en los hombres y muchísimo menos en nosotros mismos pues fue él quien escribió en su primer libro (Jeremías) «Así ha dicho Jehová: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová». La base de esta maldición es la mutabilidad e inclinación al mal humano, pues «Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso«.
La destrucción de Jerusalén ha llegado tal como lo había advertido,muerte y desolación en las calles, dolor y angustia pero la promesa divina permanece para sus escogidos «Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados»
La última parte de sus palabras para nosotros hoy son «Mi porción es Jehová, dijo mi alma; por tanto, en él esperaré» Recordándonos que más allá de nuestras transgresiones contra Dios y de su ineludible, necesaria y saludable corrección, El, Cristo, es nuestra herencia y recompensa final. «Por lo cual, levantad las manos caídas y las rodillas paralizadas; y haced sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado«.¡Por su lealtad al pacto no seremos destruidos!

La lealtad es una virtud asociada con la fidelidad de Dios, si bien algunos afirman que son una misma cosa. La lealtad es definida como «Sentimiento de respeto y fidelidad a los propios principios morales, a los compromisos establecidos o hacia alguien«.
Una respuesta a «¡Por su lealtad al pacto no seremos destruidos!»
Es un buena muy buena meditacion, hermano, edifica, felicitaciones!!!