Vosotros pensasteis hacerme mal, mas Dios lo encaminó a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener con vida a un pueblo numeroso.
Génesis 50:20
Dios nos dijo,como sus discípulos, que nos enviaba.. “como ovejas en medio de lobos” … una descripción perfecta de estar siempre rodeados de personas que se proponen destruirnos, y estas se hallan, no solo fuera de la iglesia, sino aún entre aquellos que se dicen “nuestros hermanos” tal como aconteció a Jose a quien sus hermanos vendieron como esclavo y dieron por muerto.
A pesar del mal que procuraron contra el, Jose no permitió que el odio y la amargura llenaran su corazón, sino que, espero en la misericordia soberana de Dios. Durante muchos años estuvo expuesto a la aflicción, al dolor y al menosprecio pero confió en Dios quien ha prometido, como escribe Pablo que… “ a los que aman a Dios todos las cosas les ayudan para bien según el propósito de Dios”. Tal promesa en Jose se hizo realidad al ser nombrado por el mismo faraón como el segundo al mando en Egipto y de victima vino a ser Salvador de sus hermanos tipificando a Cristo.
Dios no ignora el mal que pretenden contra y en muchos casos infringen a sus escogidos. De hecho Dios conoce anticipadamente tales circunstancias y no solo las permite sino que las usa para llevar a cabo sus propósitos en beneficiar a su santos. Cualquiera que sea la circunstancia de afrenta y escarnio que Usted esté hoy viviendo recuerde lo dicho por la Santa Palabra de Dios… “Y el Señor me librará de toda obra mala, y me preservará para su reino celestial. A él sea gloria por los siglos de los siglos. Amén”.
