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Meditación del día

¡El diablo, un instrumento de Dios!

Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos.

                                                                                        Lucas 22.31

No hay duda que esta es una porcion biblica algo «desconcertante»  y para los «cristianos dualistas» (dualismo:sistema religioso y filosófico que admite la existencia de  principios diversos y contrarios entre sí, con poder semejante)  los  que dedican su vida más reprender a Satanás que adorar a Cristo, para ellos es difícil de aceptar. Así mismo, para otros que  ven al diablo como rey de un oscuro y maléfico reino independiente y sin ninguna relación con la soberanía de Dios (que enseña que El gobierna el universo y la historia  y tiene toda criatura bajo su control incluyendo al maligno). Y para un tercer grupo de hermanos, que ven tan trascendente, tan separado a Dios ( lo cual es verdad) que jamás tendría ningún tipo de relación con el mal, el pecado y mucho menos con el diablo; negando así, su humilde y graciosa  inmanencia (-Dios creó, sostiene y es causa de todas cosas)

«Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo

Jesús mismo está afirmando que, a semejanza  de su nefasta intervención en la vida de Job,  Satanás no puede hacer nada contra los escogidos, sin el permiso de su creador. Y no solo con sus escogidos, todas las acciones del «angel del mal» están bajo el gobierno divino aunque, en su perversidad el mismo no lo entienda, no lo vea y/o no lo quiera aceptar. Que eventualmente, los verdaderos creyentes,como el trigo hemos de ser cernidos  o tamizados ( las tamizadoras separan los granos en función de su tamaño, forma, peso específico y resistencia a la fricción. También eliminan las piedras, los materiales extraños y otros contaminantes).En otras palabras, en estas intervenciones maléficas permitidas, Dios busca purificarnos o probarnos como el oro al fuego. Es decir, el diablo es un instrumento en las manos de Dios.

«…pero yo he rogado por ti,..«

Me encanta encontrar este «pero» en medio de esta intimidante declaración que Jesús hace a Pedro y a todos nosotros… «pero» (conjunción de cláusula concesiva) que indica que si bien la resolución ya fue tomada por Dios, (Pedro sería zarandeado, como cualquiera de nosotros lo hemos sido o lo seremos) Nuestro sumo sacerdote intercede a nuestro favor. Recordemos que Pedro lo negó tres veces,  a pesar de ello Él está de su lado, aun en semejantes circunstancias de infidelidad hacia nuestro divino Redentor. Su fidelidad hacia nosotros en contraste con nuestra constante infidelidad. Podemos cantar «Oh tu fidelidad, oh tu fidelidad, cada momento la veo en mi»

que tu fe no falte;.. 

Hoy, nos es necesarisimo recordar que la fe no es nuestra (es un don de Dios glorioso y misterioso a la vez) que  aun en las circunstancias más pecaminosas que enfrentemos nuestra actitud ha de ser esta : «puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe,. . Cuando Pedro nego a Jesus la tercera vez , el gallo cantó y en medio del dolor de haber negado a su maestro la Biblia dice que esto sucedió. «Entonces, vuelto el Señor, miró a Pedro; y Pedro se acordó de la palabra del Señor,» Mire a Cristo, pues  a pesar de haber cedido a la tentación El Señor no dejado de fijar sus ojos en ti.

y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos

Cuánta esperanza hay en esta declaración de Jesús a Pedro. El Señor sabe de antemano cuando, donde y como le fallaremos ( pues algún momento lo haremos – estamos siendo perfeccionados). El ha dado permiso al «tentador» y seremos «bienaventurados si soportamos» la prueba, pero, Dios conoce nuestra debilidad y ha estado ahi el dia y la hora en que somos quebrantados en nuestro arrogancia que nos lleva a confiar y depender de nuestras fuerzas y no las del Señor ( fortaleceos en el Señor y en el poder de su fuerza).

Ante la advertencia Pedro había respondido : «Señor, dispuesto estoy a ir contigo no solo a la cárcel, sino también a la muerteY El le dijo: Pedro, te digo que el gallo no cantará hoy antes que tú niegues tres veces que me conoces. Cuando Él determina quebrar nuestro orgullo sin duda lo hará. Pero se asegurará que regresemos al redil, con nuestros hermanos. Pedro sería esa primera piedra (apostólica) edificada sobre el cimiento del edificio que es Cristo. De la misma manera, todos los creyentes somos «piedras vivas» que componemos y en un sentido confirmamos la iglesia. Además somos «columnas y baluartes de la verdad» Restaurados y restituidos por Jesús ( como lo fue Pedro) debemos «confirmar» a nuestros hermanos, que significa llevarlos a que eliminen cualquier vacilación en su Fe. 

 

Recuerde «Antes del quebrantamiento es la soberbia, Y antes de la caída la altivez de espíritu» Y suele ser «el diablo, un instrumento de Dios» para perfeccionarnos en la fe. ¡ ALELUYA!

 

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